cerrar

Usuarios
ESTUDIAN CONOCIMIENTO SOBRE PLANTAS MEDICINALES QUE TIENEN VENDEDORES CRIOLLOS Y TOBAS
Clínica Medica | Viernes, 18 de Junio de 2010 15:37

Una investigación realizada en el ámbito de la UNNE con el objetivo de comparar el conocimiento que portan sobre plantas medicinales los vendedores criollos y las vendedoras ambulantes tobas de la ciudad de Corrientes, concluyó que no existen diferencias significativas en cuanto al manejo del conocimiento entre ambos tipos de vendedores.
Situación.

 En la ciudad de Corrientes es común observar la venta de plantas medicinales por parte de vendedores ambulantes de hierbas medicinales, o en puestos de mercados, así como también es  habitual  que muchas personas compren estas plantas medicinales.
Sin embargo, son muy escasos los estudios referidos a la comercialización de hierbas medicinales, pese a ser una actividad que cuenta con notoria vigencia y demanda.
Así, con el objetivo de comparar el conocimiento que portan sobre plantas medicinales los vendedores de los mercados (criollos) y los ambulantes (tobas), se realizó en el Instituto de Botánica del Nordeste de la Facultad de Ciencias Agrarias un estudio que además buscó comprender la manera en que diferentes factores externos afectan estos conocimientos tradicionales.
En el desarrollo de esta investigación se trabajó, por un lado, con los mercados “El Piso” y “Central”, los cuales poseen puestos que son exclusivos de venta de hierbas medicinales, y por otro, con los puestos callejeros atendidos por tobas ubicados en lugares fijos de la peatonal Junín
Algunas de las preguntas realizadas a los vendedores fueron ¿Desde cuándo trabaja como vendedor de plantas medicinales? ¿Colecta alguna de las plantas que vende?; ¿Tiene conocimiento de otras plantas medicinales que no estén a la venta? entre otros interrogantes.
Resultados. “Casi la totalidad de los vendedores son mujeres, criollas y tobas, lo cual es una costumbre cultural, pero venden los mismos tipos de hierbas y lo adquieren de acopiadoras prácticamente sin hacer recolección propia” expresó Analía Pirondo, autora de la investigación realizada en el  IBONE y la Cátedra de Antropología Física y Cultural de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensuras.
Según lo observado en el estudio, no se observan diferencias significativas en cuanto al acervo de conocimiento, a pesar de la disimilitud étnica y lugar de asentamiento de vendedores tobas y criollos.
Explicó que uno de los factores más influyentes en la homogeneización de los conocimientos, es la presencia de acopiadoras, grandes suministradoras de hierbas medicinales para su reventa, las cuáles además indican la prescripción de uso de las plantas y distribuyen tanto a tobas como criollos.
Otro factor sumamente importante es el tiempo en que ambas poblaciones se encuentran vendiendo sus hierbas, abocándose principalmente a los pedidos de sus clientes y las distintas fechas populares en las que se utilizan diferentes hierbas, lo cual acota y equipara el conocimiento manejado por estos vendedores sobre  las plantas medicinales.
Los resultados del estudio ubican como otras causas de la “homogeneización” de conocimientos entre ambos tipos de vendedores, la disminución de oportunidades de aprendizaje en el entorno familiar, ausencia de un ambiente propicio para el abastecimiento de las plantas,, así como un mayor acceso a productos ofrecidos por mercado moderno.
“Valorar el proceso que integra el ambiente local, los individuos y las redes sociales de aprendizaje, podría contribuir en el sostenimiento del conocimiento tradicional” señaló la autora quien destacó la colaboración de los investigadores Juan Pablo Coulleri y María Silvia Ferrucci.
Comentó que el estudio se hizo desde la etnobotánica, ciencia que se encarga de estudiar la interrelación que se establece entre el hombre y el mundo vegetal. En tal sentido, además de los objetivos antes descriptos,  esta línea de investigación pretende transformarse en un aporte para el rescate y valoración del conocimiento tradicional.
Manifestó que la venta de plantas medicinales actualmente es una producción orientada al autoconsumo que existe en el interior del modo capitalista de producción actual pese a que a lo largo de muchos años se vio amenazada con desaparecer.

Importancia. La vigencia de la oferta de plantas medicinales, para la autora, reflejan el vínculo que aún se mantiene con el universo vegetal, el cual debe ser revalorizado pues reproducen a pequeña escala la diversidad cultural y biológica de una región. “De esta manera no sólo se conserva la cultura sino también el ambiente, porque si se conoce la utilidad e importancia de un elemento de la naturaleza, difícilmente será llevado a su extinción”.
Sobre la pertinencia de la investigación realizada, acotó que una característica a tener en cuenta es que la gran mayoría de los trabajos etnobotánicos se realizan en zonas rurales, debido a que la interrelación es mucho más estrecha, mientras en zonas urbanas dicha interacción está más encubierta, pero no significa que no la haya.
“Debe destacarse la importancia de estos espacios públicos históricamente en la ciudad de Corrientes, ya que representaron los sitios comunes a donde la gente debía recurrir en busca de abastecerse de productos rurales. Se genera así un constante flujo de gente, confiriéndole las características de espacios abiertos y dinámicos, propicios para la formación de un cuerpo de conocimiento, que involucra tanto prácticas como creencias,  además de surgir sentimientos y valores comunes, motivo principal que luego los va a transformar en las actuales Plaza Torrent y Libertad” finalizó.
José Goretta

Universidad Nacional del Nordeste. Instituto de Botánica del Nordeste.