| PAUTAS PARA COMER SANO |
| Mujer | Jueves, 12 de Agosto de 2010 09:18 |
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La situación actual muestra que las legumbres son casi inexistentes y las 5 porciones diarias aconsejadas de frutas y verduras suelen quedar en el olvido, mientras que las carnes especialmente vacuna y la papa, en la mayoría de los casos, resultan ser el eje de la alimentación. Los argumentos a favor de una alimentación monótona van desde la falta de tiempo para cocinar, el remediable desconocimiento de cómo combinar y reemplazar adecuadamente los alimentos, hasta el alto costo de los mismos. El secreto para comer sano sin gastar demás, está en saber elegir y combinar los alimentos de los diferentes grupos. Por ejemplo, entre las frutas y verduras hay que comprar las de estación e ir variando los colores, en el caso de las legumbres son todas realmente económicas, rendidoras y tienen poder de saciedad, y por su aporte extra de fibra se podrá elegir pan, fideos y arroz en sus versiones integrales. Las frutas secas y semillas son también excelentes desde el punto de vista nutricional. Si bien es cierto que las nueces y almendras siempre han sido caras, se puede consumir maní que es más accesible económicamente, y una mezcla de semillas de lino, sésamo, girasol y chía que, como también se consumen en muy pequeñas cantidades, rinden. Entre las fuentes de proteínas de bajo costo y muy buena calidad se encuentran la leche y la clara de huevo. Hay que recordar que las proteínas son sumamente necesarias porque ayudan a reparar todos los tejidos del cuerpo, a su vez estimulan el metabolismo y brindan sensación de plenitud; contribuyendo de alguna forma a achicar las porciones.
Además, reduciendo el tamaño de la porción y combinándola con abundantes verduras, o en una especie de cazuela con vegetales, arroz o trigo integral o alguna legumbre, se obtiene un plato completo, rendidor, con poder de saciedad y a un costo accesible.
Milanesa o hamburguesa de soja y timbal de arroz integral
Guiso de arroz integral, poroto colorado y vegetales
Tortilla de arvejas (con rocío vegetal)
Pan o pastel de carne, acelga y calabaza
Budín de arroz integral, pollo y espinaca
Spaghetti integral al filetto con salchichas de soja o mini albóndigas (de carne vacuna, pollo o pescado)
Mostacholes integrales salteados con arvejas y vegetales mixtos (al estilo chino, con rocío vegetal)
Polenta con salsa rosa (blanca light + tomate) o verde (blanca light + brócoli, por ejemplo)
Tarta integral de pescado y vegetales
Tarta integral de chauchas, tomate, jamón cocido y huevo duro
Milanesa de berenjena o zucchini (utilizar salvado para rebozar) a la napolitana + ensalada de porotos y choclo
Los alimentos congelados, por su parte, en muchas oportunidades ahorran tiempo pero son más caros, lo cual se transforma en una “excusa” para acercarse más a los productos frescos. Los enlatados, dependiendo del tipo de alimento, tienen un costo variable aunque con frecuencia más alto que las hortalizas, legumbres y frutas frescas.
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